Recuerdo tus ganas de luchar suavizando mis esquinas, envolviendo vitales silencios que mas tarde morian de risa, que se apagaban en la penumbra, que se convertian en jadeos de ilusiones. Recuerdo los azares provocados, las "uves" que le robabamos a las cervezas para suplantarlas por"tes" y convertir asi las espumas en certezas tan ciertas como que tu me amaste aunque solo fuera por un breve espacio de tiempo, un parentesis en el que se encontraron unas manos y una nuca, un vestido y un amor- que mas da que estos ultimos acabaran en el suelo de mi cuarto, uno arrugado de sudor, el otro desgastado por el uso- Recuerdo aunque tambien he podido soñarlo- ¿quien es capaz de distinguir en estos tiempos las quimeras de las realidades? tus dedos llenando mis rincones, tus rincones clamando en mi desierto, tu desierto poblando de mis dedos. Circulos viciosos y vicios tan circulares como la irregular esfericidad de mis dos senos, como el humo que moldea tu cigarro. Recuerdo mis manos buscando la calidez en los bolsillos de tu abrigo mientras la lluvia barria calle abajo besos antes guardados y cubiertos de naftalina, movimientos acompasados con la fragilidad de tu deseo.
Pero se me olvido tu silueta solitaria arrastrando agonias por la acera, el rencor que escupia tu abrazo, la venganza suspendida en el aire. Olvide que vendias bien caros tus gestos de afecto, que , como dice mi abuela, hoy ya nadie vende duros a cuatro pesetas...

No hay comentarios:
Publicar un comentario